Siempre me he preguntado, porque cuando se trata de sistemas de seguridad, los fabricantes no funcionan con mentalidad de tener siempre un “plan B”, para las emergencias.
Por ejemplo, parece ser que las puertas que se abren con mando a distancia, con determinado aparato decodificador de frecuencias, se puede detectar con cierta facilidad la frecuencia para la que se abre esa puerta y robar en la casa.
Propuesta:
Para evitar esta posibilidad, se trataría de jugar con las matemáticas de probabilidades. Es como jugar a la loteria, es más dificil acertar la combinación de 3 número que la de 2.
Por un lado tendriamos una puerta, que como todas, se abre con un mando a distancia.
Por otro lado, tendriamos un sistema de “atrancamiento” (no sé si es una palabra de mi zona o si se puede entender bien en otros sitios:), es decir, una especie de barra horizontal, que iría a un lado a otro de las paredes cercanas a la puerta, y que se introduciría en unos anillos fundidos a la puerta (cuando esta está a la altura correcta) con otra función del mismo mando a distancia.
Además, si queremos aún más seguridad, podemos hacer esto mismo, con barras verticales, con el mismo sistema, pulsando otra tecla del mando a distancia.
Y más aún, si nos gustó la serie “get smart”:), podemos pensar en una segunda puerta, paralela a la primera con sistemas similares y otra tecla adecuada para la misma. Esta sería la que deberiamos de abrir primero, cuando queramos entrar, para que la menor cantidad de observadores pre-robo, sepan que tenemos esta “carta guardada”.
Para evitar que el mando a distancia pueda ser usado por cualquiera, podría contener una clave sencilla para nosotros, que minimizará las posibilidades de ser utilizada en contra de nuestra voluntad.
Salvo que este sistema se estandarice, con lo que los ladrones profesionales, ya tendrían fácil encontrar la solución también “estandarizada”, digamos que lo pondriamos “un poco más difícil”.
Pondremos otros ejemplos en otros post